17/08/09 – Pitu y Luz – La Habana día 2
Cuba 1 de Septiembre del 2009
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Después de un buen desayuno y de hablar con la guía de la agencia
sobre posibles excursiones y confirmación de vuelo para la vuelta, así
como de posibles timos de los que podemos ser víctimas, nos ponemos en
camino a la Habana Vieja (por cierto, ellos lo escriben Havana, serán
descendientes de catalanes?) caminando por el famoso Malecón. Hay una
buena caminata. El recorrido nos deja imágenes que te hacen
reflexionar sobre todo lo que tú tienes. Las casas están hechas polvo,
huelen a humedad y parece que acaban de pasar una guerra. También es
verdad que se ven algunas en plena reforma. Por el camino vemos un bus
rojo que nos suena… Es un bus de TMB, los de Barcelona!!!
Al llegar a la Habana vieja, comenzamos a sufrir, primero los efectos
del calor ya a estas horas, y después lo plomos que son los que
trabajan con coches de caballos, los que te quieren vender algo(puros
en su mayoría), los que te piden que les regales algo, etc… Son
cansinos… Llegamos a la plaza de la Catedral, donde hay un grupo de
habaneros con una media de edad que rondará los 60 años, tocando y muy
bien, por cierto. Llegamos a la Bodeguita del Medio. Más gente
tocando, también muy bien, y probamos el primer mojito del viaje.
Buenísimooooo!!! Compramos un cd doble de salsa y rumba cubana popular
y seguimos. Callejeamos un rato hasta dar con la plaza José Martí y
más adelante, el Capitolio. Grande, muy grande… Seguimos con el
calor, por lo que decidimos tomarnos un granizado de fresa. Cuando lo
he terminado, recuerdo que nos han avisado del problema del agua.
Esperemos que nuestros estómagos no lo sufran por los cubitos de hielo.
Buscamos sitio para comer. Los Nardos (recomendado por Trini),
restaurante con velas y piano, de origen español. Incluso tiene
concedida la Asturianía. Comemos abundante y barato. Unos 25€ al
cambio toda la comida, con pedazo de jarra de sangría y todo(la hacen
también de sidra). Al salir, está lloviendo. Pero es tanto el calor
que hace que casi no notamos la fina lluvia. Callejeamos un poco más
(vemos el puerto, la pza. de armas, …) y decidimos volver caminando
hacia el hotel (con un par!!!) antes de que nos caiga un tormentón,
que el cielo está gris, o eso parecía porque al llegar al hotel, medio
muertos tras unas 8 horas andando desde que salimos por la mañana, aun
me da tiempo a darme un chapuzón en la piscina. Digo “darme” y no
“darnos” porque Luz no puede levantarse de la cama del dolor de
piernas. A la noche, cenamos pizza en un chiringuito frente al
Malecón, y luego nos tomamos un mojito en un bar que está lleno de
bufandas de equipos de la liga española, al que nos ha llevado un
lugareño, con comida de olla por su parte incluida en el pack. Le
invitamos a un mojito pa que se calle (aquí cuesta 4 pesos en todos
los sitios, unos 3€ y pico).
Nos vamos a dormir, que no podemos más.
Buenas noches desde la Habana, mi amol.
Viva la Revolución! (mientras estemos en Cuba)
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