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Hoy nos vamos. como hasta las 14,15h no viene el “Shuttle” a recogernos( es como una furgoneta que por 20$ te recoge en la puerta y te lleva al aeropuerto, junto con gente de otros hoteles), nos vamos a dar la última vuelta por esta zona. Visitamos la famosa estación de Grand Central, y por casualidad, nos encontramos con una gran bandera de España. Es el Instituto Cervantes, y en él dan cursos de todo tipo, incluso de cata de vinos. Nos vamos, que el Shuttle viene a recogernos. Nos despedimos de NYC, ya camino del aeropuerto, y esperando a ver que nos encontramos en la aduana de Newark. Para empezar, nos marean para encontrar donde hacer el check-in. Luego, a sacarse zapatos, cinturón y todo lo que llevemos encima. Pasamos sin problemas y a buscar algo para comer. llega la hora de embarcar, y creo reconocer a un jugador de basquet entre la gente. Es un jugador de la penya, y sólo un freaky del deporte como yo logra saber quien es….. Que le voy a hacer. El vuelo es bastante movido, demasiado en mi opinión. No hago más que ver pasar gente con la cara blanca hacia el baño. Entre ellos, Lucecita. Se ha mareado. Pero como es la bella durmiente, duerme más de la mitad del viaje. Yo casi nada. Llegamos al Prat, recogemos las maletas, y decido abrirlas a ver que nos encontramos. Todas intactas menos la mía. Tengo un papel en el que me informan de que la han abierto porque habían detectado algo extraño. Uy, si, que extraños son dos botecitos de jabón diminutos!!!!(eran los del hotel, por cierto). Menos mal que estaban encima del todo, y al verlos no tuvieron que remover la maleta y estaba todo en su sitio, y menos mal que habíamos comprado los candados homologados de la TSA, que es la policía aereoportuaria de USA, y que ellos la pueden abrir con una llave maestra, que si no me hubiesen reventado el candado o me habrían rajado la maleta. Cogemos el tren pa casa, y a dormir, que estamos reventados. En resumen, NYC es una gran ciudad, de muchos contrastes en la que andas mucho, y si eres europeo, gastas mucho más………. Nos ha encantado, y nos ha sorprendido. Todos tenemos la imagen de unos taraos egocéntricos (que lo son) con pistolas, pero también hay mucho que aprender de ellos. Son muy educados, al menos en todo lo que es trabajar de cara al público y también en la gente que te encuentras por la calle. Te dicen “sorry” por cualquier cosa, cuando aquí te mirarían con mala cara, o te enviarían directamente a pastar……. Y son muy responsables con todo lo que es la vida en la calle. No concibo el rollo de los parques aquí, y menos tenerlos tan bien cuidados. Las sillas y mesas que hay en Bryant Park para que la gente haga vida en el césped, aquí duran media hora. Pero ya sabemos, Spain is different…… Bye!
